Sígueme conozco tus deficiencias y debilidades
Pasamos mucho tiempo acomplejados y con obstáculos de porque no podemos hacer algo para edificar el reino de Dios. ¿Qué es lo que esta deteniendo el mover de Dios en nuestras vidas? ¿Hay pecado oculto del cual no tenemos conocimiento? Se pueden escribir libros con excusas de porque Dios no se mueve en nuestras vidas. La verdad es que hemos limitado el mover de Dios en nosotros, por causa de comentarios negativos y quejas dirigidas a nuestras vidas por las personas que más amamos y estimamos. Hemos llegado a la conclusión de que somos personas ordinarias, débiles, y sin ningún talento que ofrecer a la generación de hoy. Estoy convencido de que Jesucristo fue y es experto en tomar lo más ordinario, débil, y simple para edificar el reino. Cuando Jesucristo empezó a escoger a los discípulos no empezó por las escuelas de los rabis, mas él escogió de lo que estaba a la orilla del mar.
Cada año mi familia y yo nos escapamos a la playa. Me encanta estar a la orilla del mar con mi esposa y mis hijos. A mi hijo Nathan le fascina coleccionar diferentes conchas las cuales en realidad no tienen ningún propósito porque después al llegar a casa me doy cuenta que las conchas son tiradas a la basura. Me deleito cuando leo que Jesús escogió lo que estaba a la orilla del mar para edificar el reino de Dios, y pienso en la juventud de hoy que se siente sin propósito como las conchas a la orilla del mar.
Jesucristo escogió a Pedro, lo encuentra a la orilla del mar, era un hombre ordinario. Pedro no se convirtió en un hombre perfecto porque conoció a Jesús. Algunas de sus deficiencias son declaradas en
Por Abel López

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